Barcelona, viaje a la capital de la modernidad
El escritor Carlos Zanón y la ilustradora Lara Costafreda convierten la ciudad condal en un territorio literario llena de alma, arte y modernidad

Barcelona es una Tintablanca llamada a convertirse en un clásico. Carlos Zanón ha escrito uno de los grandes retratos de su ciudad natal. Desde las mejores novelas de Vázquez Montalbán y Juan Marsé nadie había retratado Barcelona con tanta ternura, apasionamiento y acidez como el gran autor de la novela negra actual. Su Barcelona es la ciudad que acabamos amando y haciendo nuestra tras devorar los diez capítulos que conforman la Tintablanca dedicada a la capital catalana. En este viaje íntimo, a Carlos Zanón le acompaña la artista Lara Costafreda que ilustra la ciudad condal con extremada sensibilidad, buscando en ella el alma, la personalidad, el encendido hechizo que la hace plural y acogedora. En esta Barcelona de Zanón y Costafreda nadie es un extraño. El libro recorre las Ramblas, Montjuic, el Gòtic, el Horta-Guinardó y la Barceloneta más canalla. Zanón nos invita a caminar a su lado y nos lleva a las calles y plazas donde germinó su memoria sentimental, sus librerías, bares y tiendas de discos. Hay un guiño a los grandes escritores que ensancharon la ciudad para convertirla en una capital planetaria y los nombres de sus principales artistas. Los autores de esta Tintablanca llegan a la conclusión de que existen pocas ciudades en España, en Europa y en el mundo tan magnéticas y modernas. Como en toda Tintablanca el volumen incluye páginas en blanco para escribir nuestro propio viaje y un cuadernillo de dibujo.

Ficha técnica
Título Barcelona
Autores Carlos Zanón (textos) y Lara Costafreda (ilustraciones)
Número de páginas 240, incluido un cuaderno de viaje de 46 páginas y un cuaderno de dibujo con un papel especial blanco de alto gramaje de 16 páginas.
Medidas 205 x 130 mm
ISBN 978-84-949894-9-0
Primera edición Mayo de 2020
PVP 28,90 €
Fragmentos de la introducción de la Tintablanca de Barcelona

«Barcelona no es de nadie, pero yo solo tengo a Barcelona. Mi familia (padres, abuelos...) solo tuvo a Barcelona. Barcelona como punto final. No Catalunya, no España, no el resto del mundo. Barcelona como filo del abismo. Aquí nos quedamos. Al precio que fuera. Y el precio fue no poder salir de Barcelona. Barcelona tiene algo de perfumada planta carnívora, de espectáculo de mago, de Madrastra delante de espejito mágico y de inocente Cabiria felliniana. Es sabido que es menos de lo que ella dice ser, pero nos hechiza esta Blanche DuBois que siempre ha creído en la bondad de los turistas».

«Nací en Barcelona. He vivido toda mi vida en Barcelona y es bastante probable que muera en Barcelona»