Los autores
—Madrid, 1958—
Es ensayista, investigadora y comisaria. Es una de las más reconocidas historiadoras del arte europeas, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, y miembro y académica de las más altas instituciones culturales y artísticas españolas. A lo largo de su vida ha residido en numerosas capitales del mundo, buscando respuestas a los procelosos retos que enfrenta la Modernidad.
El museo portátil en palabras de Estrella de Diego: «Al menos yo, frente a un cuadro y en especial a un cuadro conocido, siento que estoy en casa. En los museos se está a salvo. Mi casa es, al fin, mi cuadro favorito, de modo que tengo tantas casas como cuadros predilectos. En el museo se encuentran los nuevos y los viejos amigos —cuadros, fantasmas del pasado reales o literarios—, a los cuales no hemos conocido jamás, si bien, es verdad, forman parte de nuestra vida. Han ido apareciendo por la ciudad a lo largo del día, de las visitas reiteradas a través del tiempo».
—Granada, 1978—
Es una de las más reconocidas artistas españolas contemporáneas. Estudió Bellas Artes y Antropología Social y Cultural en la Universidad de Granada, y Pintura en la Accademia di Belle Arti di Brera de Milán. Ejerce como catedrática de Pintura de la Universidad de Granada. Ha sido reconocida con los más importantes galardones y sus obras cuelgan en grandes colecciones públicas y privadas.
Ficha técnica
El museo portátil es un viaje por las diez ciudades del arte que marcaron la vida de la ensayista e historiadora del arte Estrella de Diego, ilustrado por la artista Belén Mazuecos
El museo portátil es el título de una nueva Tintablanca, escrita por Estrella de Diego e ilustrada por la artista Belén Mazuecos. Es un viaje apasionado, fascinante y personal por diez ciudades que resumen lo mejor de la pintura y el arte de todos los tiempos: Buenos Aires, Madrid, Helsinki, Los Ángeles, Nueva Delhi, Roma, Nueva York, París, Oxford y Bogotá. «Frente a una obra de arte conocida sentimos que estamos en casa. En los museos se está a salvo. Nuestra casa es, al fin, nuestro cuadro preferido, de modo que tenemos tantas casas como cuadros predilectos», aseguran las autoras de esta nueva Tintablanca que inaugura la Colección Imperativa.
«Frente a un cuadro y en especial a un cuadro conocido, una siente que está en casa. En los museos se está a salvo. Mi casa es, al fin, mi cuadro favorito, de modo que tengo tantas casas como cuadros predilectos. En el museo se encuentran los nuevos y los viejos amigos —cuadros, fantasmas del pasado reales o literarios—, a los cuales no hemos conocido jamás, si bien, es verdad, forman parte de nuestra vida. Han ido apareciendo por la ciudad a lo largo del día, de las visitas reiteradas a través del tiempo»
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