María Dueñas escribe su libro más personal, un emocionado paseo por dos ciudades vinculadas a su herencia sentimental, ilustrado por el artista Jesús Conde.
Madrid, agosto de 2026.- Tetuán y Tánger. Memorias, huellas, fantasmas es el más personal de los libros escritos por María Dueñas. Tintablanca publica un paseo ilustrativo y emocionado por dos fascinantes ciudades norteafricanas, enormemente próximas en la geografía, la historia y el afecto para muchos españoles. Por sus vínculos familiares, estas ciudades fueron fuente de inspiración para la autora de El tiempo entre costuras y Sira, novelas de gran acogida entre los lectores y trasladadas a su vez a las pantallas y a numerosas traducciones. La nueva Tintablanca, que estará en librerías de toda España a partir del mes de septiembre, está ilustrada por el reconocido artista Jesús Conde.
«Ando siempre en busca de fantasmas. Empecé con este afán hace casi veinte años, cuando me propuse escribir mi primera novela. Y aquí sigo, sin parar, incorregible, a veces hasta un punto extravagante». Así comienza Tetuán y Tánger. Memorias, huellas, fantasmas, una suerte de recorrido luminoso por el ayer y el hoy, lo real y lo ficticio de dos ciudades que la narradora conoce como los pliegues de su alma, un paseo bajo el deslumbramiento de las primeras veces, una búsqueda de los recuerdos familiares, el hallazgo monumental, la historia épica, la profunda huella literaria y pictórica que ilumina las dos ciudades marroquíes.
El libro comienza en Tetuán, persiguiendo la sombra de dos fantasmas rescatados del olvido por la autora y reconvertidos en personajes literarios. Pero María Dueñas no se conforma con recuperar a sus hombres y mujeres reales y de ficción. En su regreso a esta ciudad, la escritora recorre los barrios, las calles y plazas que evocan sus recuerdos familiares, la crónica histórica del protectorado español y sus gentes. Del Ensanche de Tetuán a la Medina. Y en mitad de ambos espacios, la crónica de cómo los andalusíes llegaron hasta aquí y cómo el tiempo, más veces de lo deseado, termina en conflictos como la guerra de África. María Dueñas evoca a su madre con uniforme de colegio y a su padre vestido de militar mientras pasea la calle Luneta y rememora la pintura de Mariano Bertuchi y de otros grandes genios del pincel. La autora evoca los atractivos musicales y cinematográficos, los nombres propios de los artistas que actuaron en la ciudad, los centros culturales y educativos que convirtieron esta ciudad en un puerto franco de las ideas y la mezcla de acentos y razas.
Toda Tintablanca se estructura en torno a diez capítulos. María Dueñas quiso que los primeros cuatro estuvieran dedicados a Tetuán y los seis siguientes a Tánger. Bajo la sombra de la alcazaba y la medina, su relato nos retrotrae a la historia fascinante de esta ciudad asomada al Atlántico y a un salto del Mediterráneo. La escritora camina sin prisas por el Zoco Grande y el Zoco Chico y relee La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vázquez, y El cielo protector, de Paul Bowles. En estos capítulos viven los grandes mitos del Tánger internacional. Recrea luego las tardes en los cafés, las noches inolvidables en el Gran Teatro Cervantes y las fiestas sinfín en el Hotel El Minzah. No faltan los grandes nombres propios. María Dueñas los evoca a todos: escritores, errabundos, poetas, pintores, artistas que eligieron esta ciudad como su lugar en el mundo, el Tánger cosmopolita y liberal.
La autora termina su Tintablanca con estas palabras: «Mientras ustedes leen y yo sigo escribiendo, Tánger continúa su camino desprendido de la nostalgia, indiferente a nuestras añoranzas reales o postizas (…) Y si a lo largo de sus callejeos les sale al paso algún fantasma, deténganse unos instantes y escuchen con atención lo que les cuenta».
Una inglesa en un Morgan circula por el ensanche
«Al plantearme la escritura de mi primera novela, en un principio estuve tentada a darle un cariz histórico, con protagonistas basados en dos seres reales: un hombre y una mujer controvertidos, llenos de luces y sombras, tan polémicos como extravagantes lo mismo en su vida privada que en su devenir oficial y público.
Él, Juan Luis Beigbeder y Atienza, fue un militar culto, arabista, cosmopolita, más amigo de trajes de raya diplomática que de los uniformes; mujeriego incontenible aun estando casado y pese a sus hondas convicciones católicas. Ella, Rosalind Powell Fox —Rosalinda la llamaba él—, era una inglesa desinhibida que abandonó la Calcuta colonial tras un matrimonio temprano y amargo con un compatriota.
Sin separarse de su Morgan rojo, su niño Johnny, una nanny y tres o cuatro baúles, había ido después dando tumbos por distintas ciudades de Europa, acoplándose a unos y otros porque de atractivo y desparpajo Rosalinda andaba sobrada, pero dinero contante tenía más bien poco. Hasta que, instalada temporalmente en Estoril, alguien le mencionó el devenir del agregado militar español al que conoció unos años atrás en el Hotel Adler de Berlín, aquel galante señor alto y flaco de gafas redondas y recio bigote que seguramente le hizo más de un requiebro y le soltó algunas lisonjas. Movido por los vientos turbios de la Guerra Civil, Beigbeder se había convertido en el alto comisario de España en Marruecos. Y como Rosalinda era lista, y combinaba la necesidad de mantenerse a flote con una clara conciencia de sus encantos, empaquetó una vez más sus bártulos y embarcó en Lisboa con rumbo al puerto de Tánger, en busca de un ala poderosa bajo la que encontrar cobijo.
Me he preguntado muchas veces cómo fue aquella primera llegada de Rosalinda Fox a Tetuán desde Tánger en agosto de 1937, conduciendo su Morgan con el volante a la derecha, dispuesta a dar a Beigbeder una sorpresa que en gran manera trastocaría el futuro de ambos».
María Dueñas —Puertollano (Ciudad Real), 1964—
Es una de las escritoras más reconocidas de las letras españolas. Es doctora en Filología Inglesa, ejerció la docencia y en 2009 publicó El tiempo entre costuras, un fenómeno editorial cuya trama se desarrolla en las ciudades que conforman nuestro libro, su texto más autobiográfico.
Jesús Conde —Archidona (Málaga), 1953—
Es el pintor de la realidad, la luz y la poesía cromática. Estudió Bellas Artes en Sevilla, fue durante décadas profesor de dibujo y pintura de la Universidad de Granada y su obra está representada en las más famosas colecciones públicas y privadas. Ha sido galardonado con decenas de premios.
Qué es Tintablanca
Tintablanca es una editorial especializada en libros de viaje, cultura, patrimonio, arte y papelería de lujo. Nuestros libros no se parecen a ningún otro. Los volúmenes dedicados a ciudades poseen un protagonismo singular: A lo largo de diez relatos nos sumergimos en el alma, en la historia, en los encantos patrimoniales, en la oferta cultural, en la literatura, la música, el cine, la gastronomía de nuestro lugar elegido. El resultado es un libro único que nos invita a una lectura sosegada para celebrarla antes, durante y después del viaje.
Tintablanca es el aliado perfecto para los amantes de la literatura, las ilustraciones originales y la papelería de alta calidad. Hemos empleado mucho tiempo en conseguir el libro y el cuaderno que siempre habíamos soñado tener. Pero ese esfuerzo ha merecido la pena. Ha sido un largo empeño en diseñar algo imperecedero, que no se parezca a ningún otro objeto, con detalles que lo hacen singular y materiales de la más alta calidad que lo diferencia del resto de productos que se ofrecen en las librerías. Tintablanca es un libro encuadernado en tapa dura y tela de alta calidad, en algodón orgánico teñido con tintes naturales. Nuestro papel es único y pertenece a la gama de papeles de arte premium. Es el soporte perfecto, no solo para las ilustraciones que enaltecen cada destino, sino para el arte de la caligrafía, la escritura, el esbozo o el dibujo.
Tintablanca es el libro y el cuaderno de los escritores y de los viajeros sin prisas, de los amantes del patrimonio y la monumentalidad, de la literatura, la pintura y la música, de aquellos que creen en el arte y la cultura, en el descubrimiento y la aventura, en el horizonte y las altas miras. Tintablanca es una originalidad: Es un libro de viaje y a la vez el mejor soporte donde escribir nuestras reflexiones.
Qué hace que Tintablanca sea una pequeña pieza de arte
Tintablanca es un libro de lujo dedicado a las ciudades, los paisajes, la cultura, el arte, la historia. Es un libro que mezcla la mejor literatura con la ilustración original. En cada una de estas pequeñas piezas de arte participan los más reconocidos escritores y pintores. Cada título es el resultado de un arduo y complejo trabajo editorial que aúna alta literatura, excelencia artística y más sofisticada y moderna técnica ligada a la industria del libro. Una Tintablanca, además, es el resultado de dos obsesiones de sus responsables: La literatura de viajes y la papelería de lujo. Cada uno de nuestros títulos es un objeto singular, muy meditado, impreso y encuadernado con los materiales de más alta calidad y con una fabricación minuciosa que requiere de varios procesos artesanales hasta conseguir el producto deseado.
Tintablanca es un libro y un cuaderno de tapa dura, encuadernado en las mejores telas de algodón orgánico, teñido con tintes naturales respetuosos con el medio ambiente de diferentes texturas y colores, dependiendo de cada título. Tintablanca imprime en un papel arte, fabricado artesanalmente y considerado entre los más prestigiosos, codiciados y costosos de la marca. Es un papel satinado, sedoso, aterciopelado y con una ligera tonalidad marfil. Cuenta además con las más altas especificaciones y sellos de respeto medioambiental. La escritura en su superficie es una deliciosa experiencia, sea cual sea el objeto caligráfico y la tinta elegida. Cada título tiene 240 páginas.
Cada libro lo forman una introducción y diez largos capítulos dedicados a los argumentos fundamentales del destino. Son textos que van de lo global a lo concreto, donde el autor aproxima al lector su participar modo de entender la ciudad. Cuando el lector termina el libro no solo ha formado una idea general del destino sino que ha vivido junto al autor de los textos y el artista responsable de las ilustraciones las interioridades de la ciudad, su particular mirada del destino, aquellos argumentos que más le atraen, los lugares, los espacios, las personas, los hechos, la sociedad, el episodio histórico cuya suma forma las diferentes pieles con que está hecha cualquier ciudad.
Para más información y entrevistas con los autores, nuestro contacto es:
Valentina Traversone